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La catedral de... Siracusa

Il duomo de Siracusa: la fachada es una obra maestra del lenguaje barroco tardío de inspiración romana

Oficialmente conocida como la Catedral Metropolitana della Natività di Maria Santissima es quizá el monumento más importante de la universal Siracusa después de su famoso parque arqueológico (griego y romano). De hecho esta catedral es única porque ha sido este lugar un centro religioso incluso anterior a los griegos. De forma ininterrumpida aquí han estado representadas las principales sacralidades de la ciudad de Siracusa. Desde los sículos hasta el cristianismo. Aquí estuvieron los primeros oikos siracusanos, y aquí fueron construidos los primeros referentes religiosos a finales del siglo VIII y principios del siglo VII a.C. Fue un templo jónico, con un estilo arquitectónico oriental. Luego Gelón, considerado un tirano, erigió un templo dórico dedicado a Atenea. Este nuevo templo siguió en época romana, incluso Cicerón lo destaca en sus escritos: «nunca han existido en templo alguno con puertas, como esas, de oro y de plata»; sabemos, también por él, que tenía decoraciones de marfil. La catedral de Siracusa luego se convirtió en la segunda iglesia dedicada a Cristo después de la de Antioquía. Tuvo un paréntesis en el que se convirtió en mezquita, para, con la llegada de los normandos, volver al cristianismo. Su estilo barroco se debió a la influencia de los españoles en Sicilia. Se mantuvo en pie con el terremoto de 1693 y con los bombardeos aliados en la Segunda Guerra Mundial, aunque una bomba cayó cerca del campanario, pero sólo fueron daños parciales en la fachada y el techo.

San Pablo y San Pedro
Interior del templo, al fondo el altar mayor
Las columnas dóricas del Templo de Atenea siguen en el Duomo
En la nave derecha, en la primera capilla se encuentra el Baptisterio, con un gran vaso bautismal de la época griega que fue encontrado en las catacumbas siracusanas, colocado sobre leones de bronce de la época normanda

Como hemos dicho antes, pasear por este lugar es pasear por el mismo sitio donde sículos, griegos, romanos, árabes, normandos, españoles y sicilianos han buscado la paz en sus creencias. El templo dórico de Atenea se construyó (sobre el anterior jónico), en el siglo V a.C. por Gelón, tras la victoria contra los cartagineses en la batalla de Himera. Como iglesia tiene orígenes apostólicos, aquí estuvo nada menos que el propio San Pablo, cuando aún era conocido como Pablo de Tarso, en el año 61 (así al menos lo dice la Biblia). Sin embargo no fue catedral hasta el año 640, cuando los bizantinos transformaron el templo en una basílica paleocristiana. El obispo Zósimo de Siracusa, San Zósimo (debía ser muy soso 😄), trasladó la sede de la catedral desde la iglesia de San Giovanni en las catacumbas (las mayores catacumbas después de las de Roma), a la nueva basílica en la isla de Ortigia, y la dedicó a la Natività di Maria Santissima.



Las columnas dóricas monolíticas con parte del arquitrabe y triglifos que formaban parte del antiguo Templo, son aún visibles en el interior y en el lado izquierdo de la fachada exterior de la Iglesia, incorporadas a la estructura arquitectónica moderna; Postal del archivo fotográfico Beniculturali.it


La Catedral de Siracusa, aunque en su interior muestra toda la austeridad de la estructura basilical original de época normanda, además de los restos del antiguo templo siciliano, destaca por la forma barroca de la fachada, que domina la plaza de enfrente, con una estructura piramidal distribuida en dos órdenes superpuestos, el primero corintio y el segundo compuesto que enfatizan el juego de luces y sombras. El portal central está flanqueado también por columnas corintias que sostienen un frontón; en segundo orden, dentro de un arco de medio punto hay una estatua de la Inmaculada Concepción.


Con el tiempo el edificio ha sufrido diversas transformaciones: la bizantina cambió la orientación de la Iglesia, se levantaron ocho arcos en la celda y se abrieron tres ábsides semicirculares para cerrar las naves. Los normandos se limitaron a algunos cambios en la nave central, y se añadieron vidrieras. En el siglo XVI se construyó la sacristía al fondo de la nave lateral izquierda y las obras de consolidación por el terremoto de 1542. Aunque las transformaciones más importantes fueron las posteriores a otro terremoto, el de 1693: la construcción del presbiterio y de algunas capillas y la reconstrucción del campanario. La transformación más importante, sin embargo, fue la construcción de la nueva fachada. En el primer cuarto del siglo XX se intentó sacar a la luz la antigua basílica bizantina, con la demolición de los altares laterales del siglo XVIII y se construyó la escalera en la fachada.

Frescos de 1657, del artista de Mesian, Agostino Scilla, en la capilla del Sacramento (fotos de abajo)

La capilla del Santísimo Sacramento, también llamada capilla de las torres, se considera por los expertos como la más bella de la catedral desde el punto de vista artístico y estructural, por sus frescos en la cúpula y las elaboradas decoraciones arquitectónicas que la componen.



La capilla del Santo Crucifijo está situada al final de la nave derecha, es del año 1691 y algo separada del resto de la catedral, como una especie de iglesia separada dentro del perímetro. El crucifijo central de la capilla es un gran crucifijo bizantino procedente de la primitiva iglesia siracusana de San Giovanni alle Catacombe, primera catedral de la ciudad. Entre las numerosas obras maestras conservadas en el interior de la Catedral, cabe mencionar las pinturas atribuidas a Antonello da Messina que representan a San Marziano y San Zosimo.  


Zósimo fue el 41º papa de la Iglesia católica, entre los años 417 y 418
Los huesos del papa (los que quedan, claro)

La capilla de Santa Lucía alberga las reliquias. Es del siglo XVIII. En el centro de la capilla hay un altar compuesto por un antependio de plata y detrás hay un óleo sobre lienzo que representa a la Virgen Lucía del siglo XIII por un artista desconocido. Abajo del altar se aprecia un relicario con los restos de la santa.

Y esto es todo, por ahora, otro día hablaremos de Siracusa en general, no sólo de su catedral.
Hasta la próxima viajeros !!

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Hola, Paco, el obispo Zósimo, convertido en San Zósimo, debió ser importantísimo en Siracusa.
La catedral espectacular, tanto su exterior como su interior.
Saludos
CarmeLa
Paco Piniella ha dicho que…
Soso pero poderoso 😂😂